Una mente identificada con un cuerpo.

  • silvina 

Una mente identificada con un cuerpo.

Da la sensación de que soy un cuerpo y que «tengo una mente»,alojada en mi cráneo»¿no es así?
Da la sensación de que sí.Percibimos que es así…

Una mente identificada con un cuerpo

El Curso nos está habalando de trascender la percepción.

Lo que ocurre durante el sueño nocturno es exáctamente igual a lo que ocurre en el sueño diurno.Damos por supuesto que estamos percibiendo esta escena desde aquí,pero es una creencia.Esto ,a lo que yo llamo «ojos»,jamás ha visto un mundo externo,y jamás ha estado en un mundo externo.Es una alucinación.Una mente identificada con un cuerpo.

Una mente identificada con un cuerpo


¡Claro,es muy realista,es envolvente,es 3 D,y genera reacción emocional contínua.Estamos interactuando con ello contínuamente.!

El perdonador está buscando libertad y poder.Tenemos que averiguar qué papel juega,lo que yo pienso y creo en ese estado de cosas.

Mi vinculación a un cuerpo es un hecho o es una creencia?¿A qué ámbito pertenece al del hecho,incuestionable,por tanto eterno,o se trata de una creencia?Es una creencia.

El trabajo con el Curso me lleva a hacer una indagación profunda de esta creencia,de la mente vinculada al cuerpo ,para que se produzca la desvinculación.Y esa desvinculación no podría producirse si efectivamente hubiése un enlace real,no sería posible desvincularse del cuerpo.Pero nuestra creencia es tan firme,estamos tan absolutamente hipnotizados por ella,es tan adictiva esta creencia,que reaccionamos al cuerpo como si fuera nuestro hijo,nuestro vástago querido.

Hemos establecido nuestro hogar en este,nuestra identidad está vinculada al cuerpo.Nuestra existencia requiere de este cuerpo,por tanto toda mi atención está volcada en protegerlo,en adornarlo,en engrandecerlo,en defenderlo.Pero,cuando empezamos a comprender, empieza a producirse un desapego.Empezamos a cuestionar este vínculo,y en el cuestionamiento de ese vínculo empieza a nacer la libertad.

Cuando estamos hablando de lo que el Curso de milagros nos quiere llevar a entender,es la superación total del trance de creer,que la identidad que vive en el mundo real ,y que el mundo que contempla a través de sus ojos también lo es.Eso es radicalidad absoluta.Una mente identificada con un cuerpo.

el Curso de milagros nos quiere llevar a entender
Aunque se nos dice repetidamente en el Libro de Ejercicios: “No soy un cuerpo” (W.pI.84.1: 4), el hecho es que creemos que somos cuerpos y tenemos condiciones como la menopausia para probarlo. Obviamente el ego es el autor de esta creencia. Nos dice que de alguna manera terminamos en estos cuerpos por causas ajenas a la nuestra, y ahora estamos condenados a ser víctimas de todas sus dolencias, hasta que al final decaemos, morimos y nos descomponemos. Este mensaje del ego es intencional. Su plan es convencernos de que el cuerpo es real, y que la mente es la ilusión: “El ego se vale del cuerpo para conspirar contra tu mente…El ego, que no es real, trata de persuadir a la mente, que sí es real, de que ella es su recurso de aprendizaje; y, lo que es más, de que el cuerpo es más real que ella.” (T.6.IV.5: 1,2,3).El ego primero usó el cuerpo para albergar la culpa por haberse separado de Dios. Por lo tanto, la culpa está incorporada en todos los aspectos del funcionamiento del cuerpo, incluida la menopausia. El cuerpo luego se programa para proporcionar infinitas necesidades, así como también condiciones físicas, emocionales y psicológicas que sirven de manera muy efectiva como distracciones y pruebas convincentes de su realidad. El resultado inevitable es que nos sentimos victimizados e incluso atacados por el cuerpo. Esta locura caracteriza nuestra relación con el cuerpo, pero sólo cuando hemos elegido identificarnos con él, buscando mantenernos separados, creyendo todas las mentiras del ego sobre quiénes somos.
Habiendo hecho algún progreso en experimentar la paz, es comprensible que el ego encuentre en la menopausia una gran oportunidad para atacar nuevamente. Esto no es nada de qué preocuparse, y definitivamente no hay nada de lo que sentirse culpable. Sin embargo, es importante recordar que no es útil negar ninguno de los síntomas angustiantes de la menopausia, y ciertamente es apropiado buscar tratamiento médico profesional y apoyo de cualquier manera que sea útil. En el proceso de aprender a buscar sanación en nuestras mentes, existe el pensamiento reconfortante de que la menopausia terminará, y un hermoso pasaje en El Canto de la Oración que se aplica especialmente a las mujeres en la menopausia: “El universo aguarda tu liberación porque es la suya propia. Sé bondadoso con él y contigo mismo, y luego sé bondadoso Conmigo. Sólo te pido esto: que te consueles y que no vivas más en el terror y el dolor. No abandones el Amor. Recuerda esto: pienses lo que pienses acerca de ti mismo, pienses lo que pienses acerca del mundo, tu Padre necesita de ti y te llamará hasta que al fin regreses a Él en paz.” (S.3.IV.10: 3,4,5,6 , 7).El Curso ofrece una alternativa al uso del cuerpo por parte del ego y una alternativa a nuestra definición de nosotros mismos. Aquí es donde el "desarrollo de la confianza" entra en escena. Puede ver claramente los trucos que el ego está haciendo y tomar la decisión de ver la menopausia de manera diferente, creyendo que lo que el Curso está enseñando es de hecho verdadero y digno de confianza. Todos los síntomas relacionados con la menopausia pueden usarse como una oportunidad para cuestionar la interpretación del ego de esto o de cualquier condición corporal. Nos dirigimos a la mente en busca de una verdadera sanación en el proceso de lidiar con la menopausia, monitoreando todos los pensamientos que menciona y cualquier otro que surja, para que puedan ser entregados al Espíritu Santo para su reinterpretación: “El Espíritu Santo, como siempre, se vale de lo que tú has hecho y lo transforma en un recurso de aprendizaje. Una vez más, y como siempre, reinterpreta lo que el ego utiliza como un razonamiento en favor de la separación, y lo convierte en una demostración contra ésta. Si la mente puede curar al cuerpo, pero el cuerpo no puede curar a la mente, entonces la mente tiene que ser más fuerte que el cuerpo. Todo milagro es una demostración de esto.” (T.6.V.A.2: 4,5,6,7)."Una mente identificada con un cuerpo.
~ Dr. Kenneth Wapnick
no tratar de evaluar su progreso en función de cualquier reacción que sienta que su cuerpo le está dando

Sería útil no tratar de evaluar su progreso en función de cualquier reacción que sienta que su cuerpo le está dando. Los dolores y molestias siempre revelan áreas mentales que no se han curado, y en ese sentido es útil prestarles atención, pero no como un criterio contra el cual juzgar qué tan bien está practicando el perdón y si está aprobando o no el Curso.
Sí, todavía hay miedo, además de culpa, enterrado en su mente subconsciente, y sí, su ego siempre querrá engañarle sobre su progreso, pero también su falta de progreso (T.18.V.1: 5, 6). Todo esto es de esperar mientras aún se identifica como el cuerpo que tiene el nombre al que responde. Porque verse a sí mismo como un cuerpo significa que aún cree que la separación y la culpa que la acompaña son reales y que todavía cree que necesita una defensa contra esa culpa, que es el propósito al que sirve el cuerpo. El dolor, aparentemente en el cuerpo, está destinado a distraerlo de su fuente real en la mente. Entonces, si está dispuesto a hacer la conexión con la mente y ver la causa — la falta de perdón — eso es todo lo que realmente necesita hacer.Si hay un analgésico que parece ser útil para aliviar el dolor, continúe usándolo. Entonces, ¿y si no es la curación definitiva? Sepa que Jesús no lo está juzgando por lo que puede ver como su debilidad e incapacidad para perdonar por completo. Tomar medicamentos es una forma más suave y más amorosa de lidiar con su dolor que tratar de persuadirse de que el dolor no es real al usar palabras del Curso como afirmaciones para calmar el ego y cubrir lo que aún cree sobre sí mismo — que es un cuerpo. Siempre será más útil simplemente ponerse en contacto con lo que aún cree y por qué, sabiendo, como sugiere, que sólo el miedo le mantiene en esas creencias. Al reconocer y mirar el miedo, estará haciendo su parte en su curación
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