Un Curso de milagros-Estar dispuestos

  • silvina 

Un Curso de milagros-Estar dispuestos-Hay una sección en el capítulo 18 del Texto, que de hecho se titula «La pequeña dosis de buena voluntad»,dónde esta idea de «estar dispuestos» está implícita,pero esta idea aparece también a lo largo de todo el Curso. Puede decirse llanamente que «la pequeña dosis de buena voluntad» es la decisión de nuestras mentes de estar levemente dispuestos a reconocer que nos hemos equivocado y que el Espíritu Santo tiene razón.

Un Curso de milagros-Estar dispuestos
Un Curso de milagros-Estar dispuestos

La decisión de estar levemente dispuestos no es más que estar dispuestos a cuestionar lo que hasta ahora hemos creído que es la verdad absoluta; es decir, lo que nos dice el ego.

Cuando, al principio del capítulo 24, Jesús dice que aprender este curso «requiere que estés dispuesto a cuestionar cada uno de los valores que abrigas», he ahí la decisión de estar levemente dispuesto.

Un Curso de milagros-Estar dispuestos
Un Curso de milagros-Estar dispuestos

Es cuestionar nuestros valores: el valor de la separación, el valor del especialismo, el valor del amor especialy del odio especial, el valor de juzgar, el valor de atacar, el valor de creer que realmente estamos aquí en este mundo, interactuando los unos con los otros.

No se nos pide renunciar al sistema de pensamiento del ego. Simplemente se nos pide que estemos levemente dispuestos —no muy dispuestos,sino levemente dispuestos— a cuestionarlo. Son poquísimos los lugares en el Texto donde Jesús de hecho dice que esto requiere estar «muy» dispuesto;la mayoría de las veces dice «levemente» dispuesto. Y si no lo dice de forma explícita, desde luego se sobreentiende.

Estar dispuestos a mirar

De hecho, en esa sección que acabo de mencionar, Jesús dice que no hagamos la labor del Espíritu Santo. Él es Quien nos quita la culpabilidad. Nosotros somos los que simplemente se la ofrecemos, los que simplemente la miramos, he ahí la decisión de estar levemente dispuestos.

El Espíritu Santo,no es un ser mágico

Y al decir que Él es Quien nos la quita, no es que este ser mágico llamado el Espíritu Santo o Jesús realmente hagan algo, pues ellos no hacen nada. Es simplemente que cuando traemos la oscuridad de nuestras ilusiones ante la luz de ellos, ante su luz de la verdad,la oscuridad se disuelve en esa luz. Así que en realidad no es que el Espíritu Santo haga algo activo.

En realidad los activos somos nosotros, en el sentido de que traemos nuestros errores ante Su perdón, traemos nuestros ataques de otros ante Su bondad. Es la decisión de estar levemente dispuestos a mirar todo lo que nos rodea y decir: «Nunca estoy disgustado por la razón que creo»:la Lección 5 del Libro de ejercicios. No tengo que dejar de estar disgustado. No tengo que soltar mi ego.Simplemente tengo que mirar lo que estoy haciendo y decir que esta no es la razón por la que estoy disgustado.

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