Un curso de milagros-El ego.

Un curso de milagros-El ego.El ego es tu sentido innato de individualidad.La palabra ego es significa tu sensación de ser.El ego es un pensamiento que te representa a ti.Es el pensamiento» yo» en tu mente.

Un curso de milagros-El ego.
Un curso de milagros-El ego
La forma  más sencilla de identificar al ego es notar qué pasa cuando tu ego no está presente,cuando desaparece aunque sea por unos momentos. Por ejemplo,cuando nos quedamos absortos profundamente escuchando una hermosa música.Ahí mientras estamos absorbidos por la música eres tú realmente,si eres tú realmente  estás presente y el ego está ausente.

En ese momento en estados conscientes tu cuerpo físico ha desaparecido momentáneamente, tu sentido de identidad personal,desaparece.Claro,por unos momentos ,luego vuelve.

Un curso de milagros-El ego
Un curso de milagros-El ego

Un Curso de Milagros es único entre las espiritualidades en su insistencia en que miremos al ego — «el lado oscuro» — como la forma de avanzar más allá hacia la luz. Por lo tanto, su enfoque no está en la verdad, sino en eliminar el sistema de pensamiento de culpa, miedo y ataque de nuestro ego, lo cual permite que resplandezca la luz de la verdad. Como Jesús enseña en un pasaje representativo: “Tu tarea no es ir en busca del amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has levantado contra él. No es necesario que busques lo que es verdad, pero sí es necesario que busques todo lo que es falso.”

Debido a que todavía estamos fuertemente identificados con nuestros egos, no podemos perdonarnos a nosotros mismos, al menos no por nosotros mismos (es decir, por nuestra cuenta, que es el estado del ego). Por eso necesitamos que Jesús o el Espíritu Santo, o cualquier otro símbolo no crítico del amor y la aceptación con el que nos sintamos cómodos, mire con nosotros nuestros "pecados". Necesitamos a alguien fuera de nuestro sistema de pensamiento basado en la culpa que sepa la verdad sobre quiénes somos realmente, a quién podemos dar nuestra culpa, una vez que la hayamos descubierto y reconozcamos su propósito y su costo. Creemos que somos cuerpos que pueden herir y ser heridos unos por otros. Jesús sabe que somos espíritu, el inocente Hijo de Dios que es incapaz de atacar.
El ego
El ego

No creemos eso y, de hecho, no queremos creerlo, porque todavía queremos que la separación y nuestra propia individualidad sean reales. Y así, el proceso de perdón debe involucrar unirse con alguien o algo fuera de nosotros, como Jesús, quien sabe que la separación y el ataque y la culpa no son reales. Somos incapaces de realizarlo por nuestra cuenta, por definición.

Cuando tratamos de mirar a nuestro ego, ¿debemos mirar sin juzgar los problemas del mundo o solo nos daremos cuenta de que elegimos al ego? ¿O es esto lo mismo?

Estas preguntas presuponen que uno puede elegir el ego y mirar sin juzgar, lo cual sólo es posible si uno está en un estado de negación. El ego sólo conoce el juicio, que se basa en su error fundamental de hacer que el error sea real. Lo que nosotros debemos hacer es vivir nuestra vida prestando atención a lo que pensamos y a cómo nos sentimos. Si nos encuentramos enojados, temerosos, alegres, etc. debido a problemas en el mundo, ya sean personales o generales, reconocer que hemos elegido al ego. Es este reconocimiento lo que es el «mirar». Mira las elecciones de su ego con Jesús a su lado. Mira sin juzgar como se ilustra en esta cita:

“No llames pecado a esa proyección sino locura, pues eso es lo que fue y lo que sigue siendo. Tampoco la revistas de culpabilidad, pues la culpabilidad implica que realmente ocurrió. Pero sobre todo, «no le tengas miedo».” (T.18.I.6: 7, 8,9).
Recordando que el ego es una elección, simplemente reconocemos la elección que hemos hecho sin darle el poder de quitarnos la paz.»

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