UCDM-El tomador de decisiones

  • silvina 

UCDM-El tomador de decisiones.Mi mente decisoria puede hacer que mi mente sea la fuente de la culpabilidad o el hogar del perdón y del amor. Así que no se trata de que neguemos lo que sucede a nuestro alrededor, pero se nos pide en este curso que estemos levemente dispuestos a cuestionar aquello que hemos hecho verdad, es decir, que soy la víctima de aquello que es exterior a mí.

UCDM-El tomador de decisiones
UCDM-El tomador de decisiones

Mi felicidad, mi placer, mi dolor, mi desdicha, todos provienen del exterior, provienen de personas especiales,de objetos especiales o de circunstancias especiales. He ahí la mentira. Así hemos urdido el problema.

Pero el verdadero problema es que simplemente cometí un error y elegí al maestro equivocado, y eso es algo que puedo corregir fácilmente puesto que yo soy el que lo hizo. Fue mi mente la que eligió de manera incorrecta y es mi mente la que ahora podría deshacer ese error.



UCDM-El tomador de decisiones
UCDM-El tomador de decisiones

La decisión de estar levemente dispuesto es simplemente la de estar dispuesto a mirar y a decir, de nuevo, como dice la Lección 5: «Nunca estoy disgustado por la razón que creo»,que lleva directamente a la Lección 34: «Podría ver paz en lugar de esto», siendo el «yo»mi mente decisoria. Así que la decisión de estar levemente dispuesto es simplemente decir lo que es verdad y negar lo que es falso.

La fuente de mi desdicha no es el mundo, sino mi mente equivocada, y puesto que mi mente cometió ese error, mi mente tiene el poder de corregirlo. Ese es todo el propósito de Un curso de milagros, y por eso elegir a Jesús de maestro es tan central.

El hecho de que el enfoque debe estar en el poder del tomador de decisiones de nuestra mente es más apropiado cuando consideramos que Jesús enfatiza que “el poder de decisión es la única libertad que te queda como prisionero de este mundo. Puedes decidir ver el mundo correctamente.” (T.12.VII.9: 1,2). Y luego, “Cada día, cada hora y cada minuto, e incluso cada segundo, estás decidiendo entre la crucifixión y la resurrección; entre el ego y el Espíritu Santo. El ego es la elección en favor de la culpabilidad; el Espíritu Santo, la elección en favor de la inocencia. 

«De lo único que dispones es del poder de decisión».” (T.14.III.4: 1,2,3; cursiva agregada). La centralidad del concepto de elección o decisión para las enseñanzas del Curso es evidente cuando consideramos que las variaciones en las palabras «elegir» y «decidir» se usan más de mil veces en los tres volúmenes del Curso. Y la sección final del texto, «Elige de nuevo» (T.31.VIII), es un hermoso himno de alegría a elegir.»

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