Sanando a Nuestro Niño Interior (sexta parte)

  • silvina 

Sanando a Nuestro Niño Interior (sexta parte).ETAPA ESCOLAR 6 A 12 AÑOS.A los niños de esta edad les agrada el cuento de Peter Pan,porque los personajes no tienen que crecer nunca y convertirse en adultos.Los niños en esta etapa creen que los adultos son tontos,que no pueden ser malos.

Sanando a Nuestro Niño Interior (sexta parte)
Sanando a Nuestro Niño Interior (sexta parte)

Los niños aborrecen la escuela porque les exige tiempo,los obliga a apurarse.
Si no estás a la altura eres un inepto.Los niños deben entender la necesidad de normas y reglas,experimentar que pasa cuando se rompen las mismas.

En esta etapa el niño aprende todo lo que le va a ser necesario para la vida adulta.
Comienza a discernir cuál es su responsabilidad y cuál es la responsabilidad de los demás.

¿Cómo descubrimos que hay fallos en esta etapa?

  • -Tenemos dificultad para formar parte de un grupo.
  • -Funcionamos bien sólo en solitario.
  • -No entendemos la significación de las reglas.
  • -No queremos cuestionarnos nuestros propios valores.

Después tenemos que comenzar a poner atención a nuestro alrededor en formas en las que no estamos acostumbrados. Al principio esta comunicación es muy sutil,los mensajes no son tan claros y tan tangibles como todos quisiéramos, pero van haciéndose más y más obvios conforme vamos practicando.

Sanando a Nuestro Niño Interior (sexta parte)
Sanando a Nuestro Niño Interior (sexta parte)
Pide a tu Yo Superior que te ayude a mejorar la comunicación con tu Niñ@ Interior,que te envíe mensajes que puedas captar y pon mucha atención, el mensaje puede ser algo tan sutil como un anuncio espectacular en la calle, como una frase que escuchas de pronto,el título de un libro, un artículo que llega a tus manos, un sueño, una canción que escuchas en la radio, una pluma que cae del cielo, en fin, pueden ser miles de cosas.

Puedes hacer un diario y comenzar por anotar lo que tú consideras que fue un mensaje de tu Yo Superior,
pronto comenzarás a darte cuenta como todo encaja como un rompecabezas. Puedes también hacerle una pregunta antes de ir a dormir y pedirle que te de la respuesta durante tu sueño, ten tu diario a la mano y anota tu sueño justo al despertar, antes de hacer ninguna otra cosa.

Conforme empiezas a practicar esta comunicación de esta forma sencilla, muy pronto te darás cuenta de cómo se va facilitando, volviendo más clara, más constante y más tangible. La meta es poder llegar a fundirte con tu Yo Superior, es encarnar en tu cuerpo físico ese nivel de vibración y de conciencia para manifestarlo dentro de este plano tridimensional.

Sólo a través de una profunda e intensa limpieza y curación emocional de tu ser inferior, que es ese Niñ@ Interior herido podremos alcanzar niveles superiores de vibración y conciencia. El Yo Inferior al igual que nuestro Yo Superior, constituye una más de nuestras partes que necesita ser integrada, hasta que no rescatemos, sanemos e integremos esta parte de nosotros, no seremos capaces de fundirnos con la totalidad de nuestro ser.





Sencillos ejercicios para sanar a nuestro Niñ@ Interior.
El trabajo con el niño interior, es muy útil para curar las heridas del pasado, hazle saber que lo amas, y de que te interesas por el “te quiero, me importas, de verdad te quiero”. Imagínate que le coges de la mano y ambos vais a todas partes juntos durante unos días. Insiste “quiero hablar contigo, deseo verte, deseo amarte”. 




Puedes empezar al verlo a pedirle disculpas, que lamentas no hablado con el antes o haberle reprendido durante todos estos años, que vas a compensar todo eso, pregúntale que puedes hacerle para ser feliz y de que tiene miedo, Pregúntale que desea de el de ti, que te gustaría que hicierais hoy, por ejemplo le puedes decir “hoy quiero caminar…,¿Qué quieres tu?.

Cada vez que digas que estas asustado, es el Niñ@ Interior quien lo esta. El adulto en realidad no tiene miedo. El adulto y el niño necesitan entablar amistad, hablar el uno con el otro de todo lo que haces. Haz saber a tu niño que pase lo que pase nunca le vas a volver la espalda ni a abandonarle, que siempre estarás allí para acompañarle y amarle. Dile al niño” no pasa nada, ahora soy adulto, yo cuidaré de ti, no dejaré que nada te haga daño”.


Deja un comentario