¿Qué es la Visión de Cristo?Un curso de milagros.

  • silvina 

¿Qué es la Visión de Cristo?Un curso de milagros.Tenemos un problema de percepción.Conocemos el mundo a través de lo que percibimos.Y creemos que esto es natural,y que la percepción nos informa de hechos.Por eso, a veces,nos da vértigo escuchar en el Curso,en la primera Lección,que debemos poner nuestra percepción en duda.Esto es como si se nos quitaran todos los referentes,y nos quedáramos de pronto sin nada a lo que asirnos,sin suelo debajo de nuestros pies.

¿Qué es la Visión de Cristo?Un curso de milagros.
Si de pronto yo empiezo a cuestionar el medio por el cuál yo conozco al mundo y me conozco a mi mismo,es como si me quedara en una especie de espacio vacío,sin referentes, esto puede producir vértigo,y muchas veces lo hace,al principio de la práctica.Pero entonces,el Curso procede a mostrarnos la relación que hay entre mi percepción y mi pensamiento.Conexión que probablemente hasta ahora, no se nos había ocurrido nunca.Es muy probable que yo hasta ahora haya creído que lo que percibo,está sencillamente fuera de mi,y que no tiene nada que ver con lo que yo interpreto.Si sabemos ver las implicaciones que esto tiene, nos daremos cuenta de que nos está devolviendo nuestro poder creador.
¿Qué es la Visión de Cristo?Un curso de milagros.

Está socavando la creencia de que somos seres impotentes…que viven reaccionando sin posibilidad de elección a un mundo externo.De manera que lo que el Curso hace al principio,muy al principio,aplicando toda la gentileza de no presionarnos y de practicar con cuidado y estructura,es enseñarnos a vincular lo que pienso y lo que yo interpreto,y lo que percibo.Y esto,en estas primeras veinte lecciones se hace con frecuencia.¿Qué es la Visión de Cristo?Un curso de milagros.

La percepción e s un medio,un instrumento del ego para conocer su mundo y validarlo.
Esto es lo que nos muestra Un curso de milagros.La visión no depende del pasado.La visión,se tienen en el presente.La visión es mi manera de concocerme ahora.No puedo echar mano del pasado.El pasado no me puede auxiliar.Yo me conozco como el Cristo ahora.Por tanto significa renunciar a mi viejo mundo.A ese mundo en el que yo no he parado de sufrir desde que he nacido,pero que sin embargo me resulta familiar y conocido,y de alguna manera me aferro a él,porque tengo la sensación de que mi identidad está estrechamente vinculada a que yo mantenga este estado de cosas.Por tanto me aferro a él.

un problema de percepción
Ese es el motivo por el que el Curso es tan largo,y por el que se nos repite la misma cuestión una y otra vez,a lo largo de todo el Curso.Porque yo tengo un empeño,que no debemos infravalorar,en seguir invirtiendo en este estado de cosas,en la fragmentación,en la separación,y en percibirme de ese modo.En percibirme "separado del resto"Y por tanto,en experimentar miedo,y en dar realidad al ataque,y en creer que necesito defensa.En creer que mi identidad se sustenta mediante mis resentimientos.¿Qué es la Visión de Cristo?Un curso de milagros.

Cuando tratemos de ser el juez de nuestros pensamientos — decidiendo cuáles son positivos o cuáles negativos — intentando llenar nuestras mentes con lo que hemos determinado que son pensamientos «positivos», nos pondremos a cargo a nosotros mismos de la Expiación, dejando poco o ningún espacio para el Espíritu Santo. Lo que buscamos son Sus pensamientos, Su percepción, Su juicio. Hacer nuestra parte fielmente le permitirá a Él llevarnos al santo instante. El Curso es claro en este sentido y muy específico; “El Espíritu Santo sólo te pide esto: que lleves ante Él todos los secretos que le hayas ocultado. Ábrele todas las puertas y pídele que entre en la obscuridad y la desvanezca con Su luz. Si lo invitas, Él entrará gustosamente. Y llevará la luz a la obscuridad si le franqueas la entrada a ella. Pero Él no puede ver lo que mantienes oculto. Él ve por ti, pero a menos que tú mires con Él, Él no puede ver. La visión de Cristo no es sólo para Él, sino para ti y para Él. Llévale, por lo tanto, todos tus pensamientos tenebrosos y secretos, y contémplalos con Él. Él abriga la luz y tú la obscuridad. Ambas cosas no pueden coexistir cuando las contempláis juntos. Su juicio prevalecerá, y Él te lo ofrecerá cuando unas tu percepción a la Suya.” (T.14.VII.6).

Dr. Kenneth Wapnick

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