Pensamientos de ataque-Un curso de milagros

Pensamientos de ataque-Un curso de milagros-Una vez que tenemos pensamientos poco amables o de ataque, tendremos que pagar el precio. La culpa siempre exige castigo y es imposible evitar sentirse culpable si uno ha abrigado pensamientos poco amables,pensamientos poco amorosos, pensamientos críticos respecto a alguien. No tenemos escapatoria: el ego nos exigirá pagar ese precio.

Pensamientos de ataque-Un curso de milagros
Pensamientos de ataque-Un curso de milagros
Y la manera de pagar por nuestros pecados de ser poco amables es sufrir, y sufrimos de manos de nosotros mismos. De eso se trata el abuso de uno mismo. Para salir de este lío miserable, debemos darnos cuenta de que todo proviene de un solo error básico: elegimos al maestro equivocado.

Por eso uno de los principios medulares en la práctica de Un curso de milagros es que uno desarrolle esta relación con su propio maestro interno,el Espíritu Santo o Jesús o cualquier otro símbolo que quieras dar a esa Presencia interna, todoamorosa y sin ego, que está en tu mente. Esa es la salida a todo el abuso contra uno mismo, y cuando eliges al Maestro del Amor y perdón, en vez de elegir al maestro de abuso, él te ayudará a ver quelo que estás haciendo es simplemente tonto.

Pensamientos de ataque
Pensamientos de ataque

Te ayudará a reconocer el propósito detrás de esto y luego a darte cuenta de que podrías hacer otra elección. O sea que es la salida al abuso propio porque detrás de toda experiencia de adicción está el sentirnos impotentes sin poder hacer nada contra esta terrible maldición que es la adicción, la compulsividad y el sabotaje propio.

Pensamientos compulsivos
Pensamientos compulsivos
He ahí la mentira. Tenemos todo el poder. Jesús nos dice en el Curso, basándose en una frase bíblica, que tenemos todo el poder en el Cielo y en la tierra. Nos es dado todo el poder en el Cielo y en la tierra porque está en nuestra mente el poder de elegir entre el Cielo y el infierno. De modo que, cuando elegimos a un maestro diferente, él nos restituye a la conciencia el poder de elegir contra las adicciones y las compulsiones. Así es como, con el tiempo, nos liberamos de ellas. Sin eso, no hay esperanza alguna.
Liberarnos del dolor
Liberarnos del dolor

Pasamos, pues, de la forma al contenido, de la forma de adicción y abuso, al contenido subyacente de propósito. Y cuando cambiamos de propósito y cambiamos de maestro, todo cambia para nosotros y,entonces, la paz es restituida a nuestras mentes, y esa paz se extiende a través nuestro y abarca a todos los demás.

El mundo entonces es el efecto y no la causa de cómo nos sentimos, sin importar cuánto nos hayamos convencido de lo contrario. Y así sigue: “Si la causa del mundo que ves son los pensamientos de ataque, debes aprender que ésos son los pensamientos que no deseas. De nada sirve lamentarse del mundo. De nada sirve tratar de cambiarlo. No se puede cambiar porque no es más que un efecto. Pero lo que sí puedes hacer es cambiar tus pensamientos acerca de él. En ese caso estarás cambiando la causa. El efecto cambiará automáticamente.” (W.pI.23.2).

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