¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros

  • silvina 

¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros-La pregunta es: ¿Cómo juzgo mi progreso con el Curso?
¿Cómo sé si estoy haciendo esto bien?¿Cómo sé si otra persona lo está haciendo bien?¿Cómo puedo saber si estoy haciendo el Curso mejor que otra persona o si lo estoy haciendo peor que otra persona?¿Cómo podría saber eso? ¿Cómo podría juzgar eso?¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros

¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros
¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros

Estas son preguntas falaces y son realmente preguntas que haría el ego en un intento de conseguir que evaluemos nuestro progreso,lo cual nos haría especiales… especialmente santos porque lo estamos haciendo muy bien, o especialmente impíos porque estamos fracasando.

Por supuesto que el ego bendice todos estos pensamientos.

¿Cuál es el criterio?

No obstante, siempre hay una manera,un criterio que uno puede utilizar para evaluar su progreso en el Curso,el cual consiste en reconocer, conforme uno avanza en este viaje con este curso, de no tener mente a tener plena conciencia de la mente…
¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros
¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros

Conforme avanzamos en este viaje,en algún momento, debemos caer en la cuenta,no solo desde un punto de vista intelectual ,sino desde el punto de vista vivencial, que el «tú», t-ú,al que se dirige el Curso no es el «tú»que creemos ser.No es el «tú» que identificamos con nuestra personalidad,con el cuerpo.No es el «tú» que hace las lecciones del Libro de ejercicios.No es el «tú» que intenta poner en práctica los principios del Curso.¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros

El «tú» al que Jesús se dirige es la mente tomadora de decisiones.Cuando uno reflexiona al respecto,sobre todo a la luz del sistema de pensamiento intelectual del Curso en su totalidad, forzosamente ha de ser así.

Repetidas veces, se nos dice que el cuerpo no hace nada.Puesto que las ideas no abandonan su fuente, la idea de la separación jamás ha abandonado la mente.

¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros
¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros
Por lo tanto, no hay un mundo separado,lo cual significa que no hay una criatura,una persona separada que podamos considerar nosotros mismos.
¿Cómo podría Jesús dirigirse pues a alguien o a algo que no existe?

Fuera del Cielo no hay vida

Nos dice que fuera del Cielo no hay vida.Nos dice que no podemos pintarle los labios color de rosa a un esqueleto(es decir, al cuerpo), acariciarlo y mimarlo y creer que vive.

Nos dice que el cuerpo no elige.El cuerpo no vive, no muere, no sigue instrucciones.Literalmente, no hace nada.Así que ¿a quién se dirige Jesús?Ha de dirigirse a la mente que puede elegir de nuevo.Una y otra vez se nos dice en Un curso de milagros que hagamos una elección distinta.

Al final del Texto está la sección «Elige de nuevo».Se nos dice que a cada momento elegimos identificarnos ya sea con la hora en que el terror ocupó el lugar del amor,o el amor ocupó el lugar del terror.
¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros
¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros

Una y otra vez en este curso, todo gira alrededor de la decisión.
Jesús ha de dirigirse pues a la parte de nuestras mentes,que llamamos «el tomador de decisiones»,que es simplemente un término que se usa para denotar la decisión…el proceso decisorio en que está implicada la mente.

Una imagen externa de una condición interna

Cuando el Curso nos dice que el mundo que vemos es una imagen externa de una condición interna,la condición interna es que la mente está eligiendo ya sea al ego de maestro, o a Jesús de maestro.

Así que uno casi podría trazar sus avances en este curso basado en ese solo criterio,repito, que es cuando realmente sabemos que Jesús no se dirige a nosotros como a una persona,sino como a una mente,suplicándonos que elijamos de nuevo,que lo elijamos a él de maestro, en vez de elegir al ego,que elijamos un milagro en vez de un agravio,que elijamos mirar nuestros juicios sin tratar de justificarlos,sin sentirnos culpables,pero reconociendo que, al elegir creeren el sistema de pensamiento del ego y seguir su ejemplo de solo juzgar y juzgar y juzgar y hacer diferenciaciones y distinciones que creemos válidas,reconociendo que hacer esto nos lastima,que nos arraiga aún más en el sueño.

¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros
¿Lo estaré haciendo bien?-Un curso de milagros

Nos arraiga aún más en la creencia y en la realidad de nuestra propia condición de persona… que existo… que soy una persona,que soy yo quien debe perdonar a esta otra persona.
¿Cómo podría ser, si no hay ninguna persona allí afuera?¿Cómo podría ser, si no hay ninguna persona aquí adentro?No hay ninguna persona que perdone.


Al final del segundo capítulo sobre el perdón, en «El canto de la oración»,
Jesús dice: No coloques el perdón en un marco terrenal.

El cuadro correcto en el marco equivocado

En «Los dos cuadros», en el capítulo 17 del Texto, dice:Has puesto el cuadro correcto en el marco equivocado.El cuadro correcto es el perdón. El marco equivocado es el cuerpo.Ese es el marco terrenal.Jesús parece dirigirse a una persona porque ni siquiera podemos pensar en Dios sin cuerpo, eso nos dice.

Ni siquiera podemos pensar en Un curso de milagros sin cuerpo.Ni siquiera podemos pensar en Jesús sin cuerpo.Ni siquiera podemos pensar en nosotros mismos sin cuerpo.Por lo tanto, cuando pensemos en el perdón, evidentemente,pensaremos en perdonar a otra persona.El lenguaje del Curso, desde luego, está formulado en esos términos,pero solo son símbolos que nos llegan en la condición en que creemos estar,que es una condición separada y dualista.

Nuestro verdadero progreso


Nuestro verdadero progreso en este curso,viene cuando cruzamos esa línea y de pronto nos damos cuenta de que Jesús nos está hablando como a una mente.El día feliz que eso ocurra,nuestras vidas nunca volverán a ser las mismas,porque jamás nos afectará nada en este mundo.


No nos alegrará, ni nos entristecerá.No reforzará el conflicto ni nos brindará paz.Todo en este mundo se verá igual:como una manera de ayudarnos a regresar a nuestras mentes,para que podamos elegir de nuevo.

Ese es el proceso de Un curso de milagros,y por eso se llama Un curso de milagros porque el milagro, es ese sendero que nos conduce, guiados por Jesús,del mundo sin mente —el mundo de cuerpos—al mundo de tomar decisiones con plena conciencia de la mente.
Y esa es nuestra única esperanza.

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