Lección 35 de Un curso de milagros-Comentario

Lección 35 de Un curso de milagros-Comentario.Mi mente es parte de la de Dios. Soy muy santo.Él comienza a instruirnos sobre lo que se encuentra en la «otra» parte de nuestras mentes.

Todos deberían tener problemas para creer esto, como dice el mismo Jesús en la lección. Si realmente supieras que eres parte de Dios y, por lo tanto, que tu mente es santa, no tendrías pensamientos de separación ni de especialismo.

De hecho, tuvieras la certeza que no te encuentras aquí en lo absoluto. Por lo tanto, el que tú estés aquí – o mejor: el que tú «creas» que estás aquí – dice que tu mente no es parte de Dios y, por lo tanto, que no puedes ser santo.

Lección 35 de Un curso de milagros-Comentario

En esta lección, y cada vez más en las próximas quince, Jesús nos ayuda a comprender que hay otra parte de nosotros – lo que se conoce en la primera parte del texto como la «mente recta».

Esta parte, a través del Espíritu Santo, todavía está conectada con la santidad de Dios que nunca ha cambiado, a pesar de nuestros sueños impíos de culpabilidad y juicio.

Jesús nos está dejando saber que él sabe que no es así como nos vemos a nosotros mismos, y no espera que creamos lo que dice sobre nosotros.

Hay otra manera

Su propósito es «comenzar» el proceso de enseñarnos que existe una verdadera alternativa en nuestras mentes. Él no desea que esto se use como un mantra que repetimos una y otra vez a lo largo del día para acallar nuestros pensamientos no amorosos.

Más bien, de acuerdo con nuestro entrenamiento, él quiere que llevemos nuestros pensamientos no amorosos a este pensamiento amoroso. Estos pensamientos no amorosos implican alguna expresión de nuestra creencia de que somos impíos o pecaminosos.

Traer la oscuridad a la luz

De este modo, un nuevo entendimiento despuntará aún más dentro de nosotros, el cual es que hay otra forma de no solo de «mirarnos», sino también otra forma de «pensar» acerca de nosotros mismos. Cuando traemos la oscuridad de nuestros pensamientos impíos e ilusorios a la luz del pensamiento santo y verdadero, la luz disipa la oscuridad.

Lección 35 de Un curso de milagros-Comentario
Lección 35 de Un curso de milagros-Comentario

Debido a que no creemos que somos parte de Dios, debemos creer que estamos en este mundo. Viviendo aquí como un ser separado – física y psicológicamente – entre otros seres separados es la sombra del pensamiento que dice: estoy por mi cuenta, separado de Dios.

Nuevamente, el hecho mismo de que creemos que estamos aquí como cuerpos atestigua la creencia subyacente de que estamos separados, y por lo tanto no creemos que nuestras mentes sean parte de Dios y sean santas.

La separación jamás sucedió

Esta lección, entonces, refleja el principio de la Expiación – la creencia de que aunque «pensamos» que hemos dejado a Dios, en verdad la separación nunca sucedió. Por lo tanto, realmente soy parte de Dios, y por lo tanto soy muy santo.

Creemos que estamos en este mundo, y que formamos parte de él como un cuerpo separado, viviendo entre otros cuerpos separados.

En el nivel ontológico, como un Hijo separado, hemos fabricado un entorno que mantiene la separación, y entonces nos hemos olvidado de que eso es lo que hemos hecho, siguiendo ahora el plan del ego para «su» salvación.

Como resultado, ahora creemos que el mundo es real, y que formamos una parte real de él. A nivel individual, si, como se comentó anteriormente, deseamos sentirnos injustamente tratados, ¿qué mejor manera de lograr eso que estar siempre cerca de aquellos que nos tratan injustamente? Ya sea que lo hagan o no, los percibiremos de esa manera.

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