Lección 33 de Un curso de milagros-Comentario

Lección 33 de Un curso de milagros-Comentario-Hay otra manera de ver el mundo.

(1:1) «Lo que se intenta con la idea de hoy es que reconozcas que puedes cambiar tu percepción del mundo tanto en su aspecto externo como en el interno.»
Podemos efectuar este cambio de percepción porque hay algo dentro de nuestras mentes a lo cual podemos acudir para lograr un cambio significativo. Este “algo” es el «tomador de decisiones»; el único aspecto de nuestro sueño en el cual podemos encontrar una verdadera elección. 
Lección 33 de Un curso de milagros-Comentario
Lección 33 de Un curso de milagros-Comentario

No es necesario cambiar nuestras percepciones externas, sino la percepción interna de nosotros mismos: o bien somos los hijos de Dios o los del ego; es nuestra realidad la Unicidad inmutable de Cristo, o la cambiante individualidad de la separación; ¿es nuestro maestro el Espíritu Santo o el ego? En otras palabras, esta otra manera de ver el mundo comienza en nuestras mentes, con nuestra elección de cuáles ojos vamos a elegir para ver: la visión o el juicio.

Jesús hace aquí lo que hemos visto antes.

Por ejemplo cuando nos dijo, “no soy víctima del mundo que veo” si te das cuenta esta es una idea muy potente y rompedora, pero fue tratada muy brevemente en esa lección.

Hay otra manera de ver
Hay otra manera de ver

Y aquí pasará igual, Jesús simplemente introduce el pensamiento de que hay otra manera de ver el mundo, y luego se enfoca en la igualdad de nuestros pensamientos internos y el mundo que percibimos afuera.

Esta verdad es la base para la «otra manera de ver el mundo».

Estos ejercicios están destinados a ser prácticos y útiles. Jesús no está simplemente presentándonos un conjunto de principios metafísicos para que los lleguemos a dominar intelectualmente. Él nos está entrenando para estar cada vez más conscientes y vigilantes a medida que avanzamos en nuestro día.

Darse cuenta

Tan pronto entonces como seamos conscientes de estar angustiados, molestos, deprimidos, furiosos, asustados o culpables, rápidamente acudiríamos a él y le diríamos: “¡Ayuda!” Incluso si no podemos decir nada más, al menos podemos reconocer que hay otro pensamiento en nuestras mentes, otro maestro que podríamos elegir. Incluso si no elegimos a ese maestro en este momento, al menos sabemos que él está ahí.

Lección 33 de Un curso de milagros-Comentario
Lección 33 de Un curso de milagros-Comentario

Reconocer el ego

El punto es que te acostumbres a reconocer que si te sientes separado de alguien o algo, sepas que ese sentimiento proviene de tu ego. No tienes que ir más lejos.

Al ego le encanta que seas indulgente con los pensamientos de victimización: que los justifiques y los refuerces, que encuentres aliados que estén de acuerdo con tus percepciones erróneas.

Tan pronto como tu sientas surgir una sensación o sentimiento de victimización, intenta pensar en la lección, cualquiera que sea la lección para ti ese día; realmente no importa cuál, ya que su contenido es el mismo.

Si no puedes hacer nada más, al menos estás manteniendo la puerta abierta, al recordarte de que hay otro sistema de pensamiento o maestro que puedes elegir, pero debido a que tienes tanto miedo, preferirías tener la razón y permanecer miserable que estar equivocado y ser feliz (T-29.VII.1:9).

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