LECCIÓN 29 DE UN CURSO DE MILAGROS-Con comentario

LECCIÓN 29 DE UN CURSO DE MILAGROS-Con comentario.POR ENCIMA DE TODO QUIERO VER LAS COSAS DE OTRA MANERA.

El compromiso fundamental es demostrar que toda nuestra identidad descansa en una mentira – o para decirlo de una manera menos amenazadora, el compromiso es darnos cuenta de que estamos equivocados y de que Jesús está en lo cierto: hay otra manera de ver el mundo.

Una vez más, Jesús no está aplicando ninguna presión de tiempo sobre nosotros; él es muy consciente de nuestra resistencia (o temor) a hacer este compromiso.

El propósito,lo es todo

Por cierto, su última oración recuerda su comentario a los psicoterapeutas:.Claramente, Jesús nos ve a «todos» como principiantes, resistentes al cambio y al crecimiento.Jesús nos está pidiendo que entendamos la premisa subyacente de su curso, que es que todo es lo mismo porque todo comparte el mismo propósito.

En términos de la «forma», las cosas del mundo son claramente diferentes y tienen distintos propósitos unas de otras.

En el nivel de «contenido», compartimos el único propósito de permitir que nuestras mentes sean sanadas.

En ese sentido, todo es lo mismo, porque todas las cosas pueden ser utilizadas para lograr ese propósito.

Un Curso de Milagros, debemos recordar, se enfoca en el «contenido» y no en la «forma».

LECCIÓN 29 DE UN CURSO DE MILAGROS-Con comentario
LECCIÓN 29 DE UN CURSO DE MILAGROS-Con comentario

O ves o no ves.

Cuando hayas visto una sola cosa de otra manera, verás todas las demás cosas de otra manera también. La luz que veas en cualquiera de ellas será la misma luz que verás en todas ellas.


Lo que cambia no es lo que está afuera, sino nuestra elección de maestro. Cuando nuestro Maestro interior haya sido cambiado, veremos todo a través de Sus ojos en lugar de los del ego.

Una vez más, Jesús no está hablando de una luz física. La luz que veremos es la luz de la visión de Cristo, la luz del entendimiento que reconoce un propósito común o compartido en todos y en todo.LECCIÓN 29 DE UN CURSO DE MILAGROS-Con comentario

LECCIÓN 29 DE UN CURSO DE MILAGROS-Con comentario
LECCIÓN 29 DE UN CURSO DE MILAGROS-Con comentario

«Cuando dices: «Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera», estás comprometiéndote a abandonar todas las ideas preconcebidas que tienes acerca de la mesa, y a tener una mente receptiva con respecto a lo que esa mesa es y al propósito que tiene.

No la estás definiendo en función del pasado. Estás preguntando qué es, en vez de decírselo. No estás constriñendo su significado a tu reducida experiencia con mesas, ni estás limitando su propósito a tus insignificantes pensamientos personales.»


Esta es la humildad que dice: «Yo no sé».

Una mesa no es importante ya que normalmente no proyectamos sobre ella, pero sirve como ejemplo para aclarar el punto. Lo más importante es que admitamos humildemente que no sabemos el significado y el propósito de una relación o situación.

Si pensamos que lo sabemos, nunca estaremos abiertos a recibir la respuesta y aprender la verdad. Aferrarse al pasado es lo que refleja esta creencia arrogante de que sabemos, la defensa contra la visión que proviene de elegir el instante santo.

Si tú piensas que entiendes Un Curso de Milagros, no estarás abierto a lo que te está enseñando.

«Pensarás» que estás siendo enseñado, pero lo que estarás “aprendiendo” es simplemente lo que tu ego quería que aprendieras en primer lugar.

Ya hemos considerado esta sutil estratagema del ego, en la que conscientemente creemos que estamos pidiendo ayuda, pero lo único que estamos haciendo es decirle a Jesús lo que queremos que nos diga al definir nuestro problema o limitando nuestra pregunta.

Esto inevitablemente dicta la respuesta que recibiremos, limitando por consiguiente a Jesús.Jesús nos está ayudando así a deshacer o desaprender todo lo que creemos acerca de todo – adquiriendo una «mente receptiva» – incluyendo lo que creemos acerca de este curso.

El propósito que compartimos

El propósito compartido con todo el universo es el perdón – “algo bello, puro y de infinito valor” – la fuente de la verdadera felicidad y la genuina esperanza.

Ninguno de estos proviene de la mesa en sí, de la experiencia o de una persona. Más bien, nuestra felicidad y esperanza provienen del «propósito», cuya belleza se encuentra en la belleza del Maestro que has elegido. Es por eso que el propósito es siempre la línea de fondo.

Para decirlo de nuevo, el propósito no es inherente al objeto, sino en la decisión que toma la mente de aprender del Espíritu Santo cómo ver el mundo verdaderamente.

LECCIÓN 29 DE UN CURSO DE MILAGROS-Con comentario
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