LECCIÓN 28 DE UN CURSO DE MILAGROS-COMENTARIO

POR ENCIMA DE TODO QUIERO VER LAS COSAS DE OTRA MANERA”(1) «Hoy le estamos dando una aplicación realmente concreta a la idea de ayer. En estas sesiones de práctica vas a hacer una serie de compromisos definitivos.

El que los cumplas o no en el futuro no es algo que nos concierna ahora. Si al menos estás dispuesto a hacerlos ahora, habrás dado el primer paso en el proceso de cumplirlos. Y todavía estamos en el principio.»

El compromiso fundamental es demostrar que toda nuestra identidad descansa en una mentira – o para decirlo de una manera menos amenazadora, el compromiso es darnos cuenta de que estamos equivocados y de que Jesús está en lo cierto: hay otra manera de ver el mundo.

LECCIÓN 28 DE UN CURSO DE MILAGROS-COMENTARIO
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Una vez más, Jesús no está aplicando ninguna presión de tiempo sobre nosotros; él es muy consciente de nuestra resistencia (o temor) a hacer este compromiso.

Por cierto, su última oración recuerda su comentario a los psicoterapeutas:

“La mayoría de los terapeutas profesionales apenas están en el comienzo de la fase inicial del primer viaje. Incluso aquellos que han comenzado a entender lo que tienen que hacer pueden oponerse aún a iniciar el camino.”

Nos resistimos al cambio

Claramente, Jesús nos ve a «todos» como principiantes, resistentes al cambio y al crecimiento.
(2:1-5) «Tal vez te preguntes por qué es importante decir, por ejemplo, “Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera”.

De por sí, eso no es importante. Sin embargo, ¿qué existe de por sí? ¿Y qué significa “de por sí”? Ves a tu alrededor una legión de objetos separados, lo cual significa que en realidad no ves nada.»

Lo que cambia no es lo que está afuera, sino nuestra elección de maestro. Cuando nuestro Maestro interior haya sido cambiado, veremos todo a través de Sus ojos en lugar de los del ego.

LECCIÓN 28 DE UN CURSO DE MILAGROS-COMENTARIO
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Una vez más, Jesús no está hablando de una luz física. La luz que veremos es la luz de la visión de Cristo, la luz del entendimiento que reconoce un propósito común o compartido en todos y en todo.

Esta es la humildad que dice: “Yo no sé”.

Una mesa no es importante ya que normalmente no proyectamos sobre ella, pero sirve como ejemplo para aclarar el punto.

Lo más importante es que admitamos humildemente que no sabemos el significado y el propósito de una relación o situación.

Si pensamos que lo sabemos, nunca estaremos abiertos a recibir la respuesta y aprender la verdad.

Aferrarse al pasado es lo que refleja esta creencia arrogante de que sabemos, la defensa contra la visión que proviene de elegir el instante santo.

Si tú piensas que entiendes el propósito de cualquier lección particular de un libro de ejercicios, no estarás abierto a recibir la respuesta que Jesús tiene para ti.LECCIÓN 28 DE UN CURSO DE MILAGROS.COMENTARIO

Si tú piensas que entiendes, lo que sucede es que repentinamente un muro cae dentro de tu mente y entonces no será posible enseñarte nada.

LECCIÓN 28 DE UN CURSO DE MILAGROS-COMENTARIO
LECCIÓN 28 DE UN CURSO DE MILAGROS-COMENTARIO

«Pensarás» que estás siendo enseñado, pero lo que estarás “aprendiendo” es simplemente lo que tu ego quería que aprendieras en primer lugar.

Ya hemos considerado esta sutil estratagema del ego, en la que conscientemente creemos que estamos pidiendo ayuda, pero lo único que estamos haciendo es decirle a Jesús lo que queremos que nos diga al definir nuestro problema o limitando nuestra pregunta.

Esto inevitablemente dicta la respuesta que recibiremos, limitando por consiguiente a Jesús.

El propósito compartido con todo el universo es el perdón – “algo bello, puro y de infinito valor” – la fuente de la verdadera felicidad y la genuina esperanza. Ninguno de estos proviene de la mesa en sí, de la experiencia o de una persona.

Más bien, nuestra felicidad y esperanza provienen del «propósito», cuya belleza se encuentra en la belleza del Maestro que has elegido.

Es por eso que el propósito es siempre la línea de fondo. Para decirlo de nuevo, el propósito no es inherente al objeto, sino en la decisión que toma la mente de aprender del Espíritu Santo cómo ver el mundo verdaderamente.

Tu juicio proviene de un pensamiento que dice que tienes razón y que Jesús está equivocado. «Tú» vas a enseñar a «él» lo que su curso debería estar enseñándote, en lugar de estar abierto a que él sea el maestro. 

Sin embargo, cuando tenemos apertura, se nos puede enseñar la «igualdad» inherente de todas las cosas en el universo.

Son «lo mismo» porque comparten «el mismo» propósito.

Para decirlo una vez más, el propósito lo es todo.

También recuerda que el trabajo que necesitas hacer es pensar acerca de las ideas en estos ejercicios a la luz de los pensamientos que estás teniendo en el momento que estás aplicando las ideas.

Es la aplicación específica, hecha con la mayor frecuencia posible, la que facilitará tu aprendizaje. Los párrafos finales reiteran la aplicación consciente y no obsesiva de los ejercicios del día.

Intentamos recordar que «deseamos» aprender lo que Jesús nos está enseñando – ver el mundo de manera diferente

Elegir la Voz de Dios para que nos guíe, hace que nuestras vidas se aquieten al ritmo a aquellos quienes saben que el desenlace es seguro.

Así, nos movemos en la confianza de que nuestro Maestro nos enseñará todo lo que necesitemos saber y eso, con el tiempo, hará que aprendamos Sus lecciones.”

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