La sanación de la mente.Séptima Parte.

  • silvina 

La sanación de la mente.Séptima Parte.

Tenemos que volver siempre hacia la decisión de la mente de rechazar el amor como causa de todo lo que nos molesta o preocupa.

La sanación de la mente.Séptima Parte.
El problema no es aquello a lo que creamos estar oponiendo resistencia ,sino más bien el que nuestra mente tomadora de decisiones ha elegido al maestro equivocado y nos resistimos a regresar a la mente para volver a elegir contra el ego y a favor del Espíritu Santo .
La resistencia dice que hay un problema subyacente al que no quiero mirar, pero de hecho no hay ningún problema subyacente. Esta resistencia subyacente afirma que hay un problema serio que no quiero mirar mi pecado de culpabilidad y es tan horrendo que no voy a querer mirarlo nunca .
Entonces la resistencia se convierte en la defensa. Cuando soy capaz de soltar la resistencia que es mirar con Jesús o con el Espíritu Santo, entonces de repente me doy cuenta de que no había nada ,en sí esa idea es el núcleo de la Expiación.La sanación de la mente.Séptima Parte.

Refleja la verdad más profunda de que la diminuta idea loca de estar separados de nuestro creador tampoco es nada es decir en realidad no hay diminuta idea loca.

El sistema de pensamiento del mundo entero es una defensa contra el reconocimiento de que este pensamiento demente no es nada. Esta es la verdadera razón por la que estamos muy enfadados con el Espíritu Santo o conJesús. Ellos ni siquiera se ocupan de la diminuta idea loca ,pero el ego sí .

Tenemos que creer que hay una diminuta idea loca porque eso es quienes somos. La resistencia guarda relación con el reconocimiento de que intrínsecamente el yo separado no es nada .Podemos experimentar el miedo a la nada inherente de nuestros "YOS" especiales como una sensación de pérdida y para lidiar con él a veces llegamos a resucitar viejos problemas o asuntos con los que ya hemos tratado.
La sanación de la mente.Séptima Parte.

Recordemos que el ego no es una cosa, en realidad el ego «es nosotros». Cuando empezamos a perdonar más y más y a mirar al cuerpo de manera diferente tenemos inevitablemente una sensación de pérdida del yo, ahí es cuando esta resistencia se intensifica y como Jesús explica en el texto, las sospechas se convierte en perversidad. Tendemos a asustarnos cuando la luz de la verdad de quién somos comienza a traspasar la oscuridad de nuestra mente y de repente reconocemos lo que eso significa ,que la luz resplandecerá sobre este yo y lo disolverá, porque aquí en el mundo donde creemos que existimos no hay un «yo».

Este yo este cuerpo continúa existiendo porque nuestro yo de mentalidad errónea elige no verlo así .El cuerpo permanece en la oscuridad de la culpa y no podemos verlo como realmente es. La oscuridad de la culpa lo envuelve y así pensamos que hay algo aquí pero en realidad aquí no hay nada y si alumbramos con la luz de la Expiación nuestra experiencia en efecto será que allí no hay nada.

caleidoscopio de la culpa

El muro es nuestra resistencia a mirar la nada y a darnos cuenta de que no es nada.

Ser un individuo. un cuerpo está asociado intrínsecamente con atacar a cada instante, pues estamos reviviendo ese momento original en el que creímos que habíamos destruido a Dios y experimentamos el consiguiente terror nacido de nuestra percepción de su ira vengadora .

Cada cosa es un revivir de ese momento, porque el tiempo no es lineal simplemente revivimos ese instante original una y otra vez de distintas maneras .
Es un Caleidoscopio de culpa porque cada vez que lo giramos surge una multitud de proyecciones hechas formas .
Obtenemos figuras diferentes, puede haber pedazos de cristal coloreado que sean que sean RELACIONES de amor especial ,pero siempre se trata de la misma culpa independientemente de cómo queremos ser el caleidoscopio sigue siendo la misma culpa.La sanación de la mente.Séptima Parte.

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