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La gracia del gurú es todo lo que necesito-Ramesh Blasekar

La gracia del gurú es todo lo que necesito-Ramesh Blasekar.El interrogatorio habitual de Maharaj correspondió cierta ocasión a un visitante proveniente de Calcuta.

Y estas fueron sus respuestas

Quien respondió a las preguntas sobre su persona contando que, desde hacía muchos años, estaba interesado en el conocimiento de sí mismo.

La gracia del gurú es todo lo que necesito-Ramesh Blasekar
La gracia del gurú es todo lo que necesito-Ramesh Blasekar

Y que había conocido a casi todos los santos famosos del norte de la India y a muchos otros, no tan conocidos (lo cual suscitó una sonrisa de Maharaj).

Dijo también haber estudiado todos los principales Upanishads y diversos comentarios del Gita en inglés y bengalí de varios eruditos.

Su vasto conocimiento del sánscrito le permitió estudiar en el idioma original la mayoría de los textos sagrados tradicionales.

Y él sentía que lo único que necesitaba ahora era la gracia de un gurú.

Dijo también que había leído Yo soy Eso, y que le había impresionado tanto que había elegido a Maharaj como
su gurú definitivo y no dejaría Bombay sin recibir su gracia.

Mencionó también que Maharaj tendría que comprado su boleto de regreso a Calcuta para determinado día!

Maharaj no pudo contener ya más una muy amplia sonrisa.


Maharaj: Quisiera preguntarte algo.


Visitante: Sí, maestro. (Levantó el pecho y habló con la confianza de un candidato bien dispuesto que
comparece en un interrogatorio de viva voce).


Has leído muchos libros y has conocido a gran número de jñanis.

Por lo tanto, debes de haber descubierto ya tu verdadera identidad.

Dime, ¿cuál es, en lo que a ti concierne, tu verdadera identidad?

La gracia del gurú es todo lo que necesito-Ramesh Blasekar
La gracia del gurú es todo lo que necesito-Ramesh Blasekar


Maestro, soy un humilde buscador que persigue la iluminación y he venido a ti con la esperanza de que no
me negarás tu gracia.


Aún te quedan bastantes días aquí, ¡de modo que hay tiempo suficiente para la gracia o para la iluminación!


Averigüemos primero quién es el que busca la iluminación, liberación, moksha, o como quiera llamársele.


Ahora bien, respóndeme esta pregunta:

¿Has llegado a conocer tu verdadera identidad?

Olvida por un momento al mundo, al gurú y a Dios.


Es una pregunta muy difícil, maestro.

Lo único que quiero es la gracia del gurú, sin la cual no se abrirá la puerta para mí.


¿No deberíamos acaso averiguar primero si hay alguna puerta cerrada que te impide el paso?

¿El paso a qué?

Te la pasas hablando del gurú pero, ¿cuál es tu idea de un gurú?

¿Lo ves? A menos que se respondan primero a tu satisfacción estas preguntas básicas, ¿cómo podremos avanzar?

Así pues, te repito mi pregunta: después de tantos años de estudio, ¿has podido encontrar tu verdadera identidad, este «tú» que pretende la gracia de un gurú a fin de conseguir la iluminación?


Maestro, siento decirte que tu pregunta me desconcierta.

Lo único que puedo responderte es: no sé.


¡Ah!, ahora sí vamos a algún lado: «No sé».

Nunca nadie ha pronunciado palabras más ciertas.

Esta es de hecho la única verdad y todo lo demás es falso.

Maestro, hubiera pensado que te burlabas de mí, pero la mirada que hay en tu rostro me dice que no
podrías ser más serio.


Bien, trata por favor de comprender.

Has hecho bastantes lecturas y debes poder entender lo que te estoy diciendo.

Inténtalo y, por un momento, olvida todo lo que has acumulado a manera de conocimiento y capta
con la mente vacía lo que te digo; recuerda, con la mente vacía pero atenta; no sólo desocupada e inerte.

La gracia del gurú es todo lo que necesito-Ramesh Blasekar
La gracia del gurú es todo lo que necesito-Ramesh Blasekar

Aquel estado en el que no conocemos nada, ésa es nuestra verdadera condición, ésa es la Realidad.

En ese estado no tenemos conocimiento siquiera de nuestra propia existencia.

Más tarde, aparece la noción,pensamiento, o conocimiento de «yo soy».

Este conocimiento de ser «yo» da lugar a un sentido de dualidad:sujeto y objeto, pecado y mérito, y toda la gama completa de opuestos interrelacionados.

Verdad es todo lo que era antes del conocimiento de «yo soy«, y todo lo que sigue a este conocimiento o conciencia de «yo soy» es falso.

Comprende este hecho básico.

A la condición de ser «yo», a este sentido de presencia, se le han dado diversos nombres laudatorios como Maya, Prakriti, Ishwara, etcétera, pero es, no obstante, una mera ilusión, pura ignorancia.


Prakriti crea, con la cooperación del Purusha conceptual (cuya unión constituye el principio de la paternidad), el mundo.

Y las personas con un sinfín de formas físicas.

Es la acción de Maya lo que hace que la conciencia (que da sensibilidad al ser sensible) crea erróneamente que ella misma es esa forma particular.


La conciencia asume así la identidad de una forma particular y olvida su verdadera naturaleza.

¿Me sigues hasta aquí? ¿Tienes alguna pregunta?


Maestro, te sigo con atención; no tengo preguntas.


Bien.

Hasta aquí, en este proceso, como habrás notado, no se habla de una «entidad» con existencia independiente.

Tú eres aquello que precede al arribo de la condición de «yo soy».

Ha caído sobre tu verdadera naturaleza una especie de enfermedad , un eclipse que durará un cierto tiempo, al final del cual la forma física «morirá», será enterrada o incinerada.

Y se mezclará más tarde con los cinco elementos de los que está constituida.

El aliento vital desaparecerá y se confundirá con el aire fuera del cuerpo, y entonces la conciencia se liberará de la limitación del cuerpo y de los tres gunas.

En otras palabras, el proceso habrá llegado a su fin, el cual le había sido destinado.

Volvamos ahora a tu problema:

¿Quién es el que necesita la gracia de un gurú a fin de conseguir la «liberación»?

¿Liberación de qué «esclavitud»?


Maharaj, has hecho que el problema tenga un giro de 180 grados.

Redujiste a nada toda mi labor de cuarenta años y has nulificado mi propia existencia.

¡Me has liquidado!

¿Qué puedo decir?

Lo único es que al liquidarme ¡has liquidado también al gurú!


No exactamente, aunque no es una respuesta errónea.

Ahora atiende a lo que sigue.

El problema es que te consideras una entidad individual con una forma física.

Y consideras, asimismo, que el gurú es otra entidad individual con otra forma, aunque con algo en la mente, en el corazón o algún sitio, que lo hace una persona «iluminada», pero al fin «persona».

Este es el verdadero error.

El gurú se ha dado cuenta de que él es la Realidad Ultima, y ve a todos los seres como se ve a sí mismo,esto es, no como una «persona», ni como una simple «forma», o «cosa».


El otro error es que el que busca la verdad, el discípulo, en tanto entidad, espera aprender y comprender
«algo».

Pero, ¿cómo puede un objeto conceptual comprender algo?

En rigor, lo que sucede es que la comprensión como tal, hace que el que busca el sadhakaj desaparezca.

Poco a poco, la individualidad del discípulo se desvanece y, en el proceso, la gracia del gurú, la cual siempre está ahí como el sol brillante, se vuelve una con la conciencia.

Cuanto más rápido cese la identificación con el cuerpo como entidad separada, más pronto la gracia del gurú se torna en la conciencia del discípulo.

Este se da cuenta entonces de que el gurú no es otra cosa que conciencia interna, conciencia que, complacida con la fe y el amor del discípulo, actúa como el sadgurú y revela todo el conocimiento necesario.

Pero no puede haber progreso alguno (si bien la palabra «progreso» expresa un concepto erróneo) si continúas concibiéndote como entidad y esperas que el gurú, como una entidad más, te dé a realizar una tarea.

Y que, cuando ésta sea debidamente terminada, te otorgue una especie de certificado, o algo semejante, que diga «liberado».

Tal idea es por completo equivocada.

Debes darte cuenta de la verdadera significación del gurú y de su gracia antes de que la perpetua gracia del gurú pueda fluir a ti en forma suave y natural.


El visitante se quedó sin habla unos momentos.

Cuando pudo hallar las palabras, dijo: «Maestro, me has abierto los ojos y has hecho que vea la falsedad y futilidad de lo que consideraba conocimiento y sadhana.


No tengo palabras para expresar lo agradecido que estoy contigo». Se postró ante Maharaj y se marchó.

Un hombre con gran humildad y sabiduría.

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