Confío en mis hermanos-Un curso de milagros

Confío en mis hermanos-Un curso de milagros.La Lección 181 dice, «Confío en mis hermanos, que son uno conmigo».Este es uno de esos lugares en el Curso que se han prestado a tantos malentendidos,por parte de estudiantes del Curso.

Se refiere a la mente

Aquí, como siempre, Jesús no se refiere a comportamiento,ni a forma, sino a la mente. En otras palabras, en lo que confiamos es en que nuestros hermanos,tienen una mente correcta.

Esto no significa que confiamos en su ego. En la sección«La corrección del error» en el Capítulo 9 del Texto, Jesús dice que el ego de tu hermano siempre está equivocado, pero sigue teniendo razón porque es un Hijo de Dios.Confío en mis hermanos-Un curso de milagros

Confío en mis hermanos-Un curso de milagros
Confío en mis hermanos-Un curso de milagros

Siempre debemos ser normales. Por ejemplo, si tienen hijos o niños pequeños y van a salir de casa por la noche, no es normal que contraten a un pedófilo para que cuide de las criaturas; o que le encarguen la casa a un cleptómano si piensan salir de viaje.

Si saben que una persona malversa el dinero o no es de fiar en asuntos financieros,no es alguien con quien deban entablar un contrato. Simplemente por sentido común.

En el “ego” de tus hermanos no tienes que confiar

Cuando Jesús dice que confiamos en nuestro hermano, no significa que confiamos en su ego.La distinción es sumamente importante. 


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No ayuda poner a alguien en una situación que tan solo le hará exteriorizar aún más su ego. A una persona alcohólica, no se le pone en frente una botella de vino.Eso no es útil porque el alcohólico se encuentra en ese estado del miedo,en que no podría abstenerse de tomar un trago.

Dejar de crear falsamente

Se nos dice que Dios nos puso en la mente al Espíritu Santo,para limitar nuestra capacidad de crear falsamente, poniéndonos así una Voz de cordura en la mente,podemos tomar ese principio pues y decir que suele ser muy útil poner límite a la capacidad de nuestro hermano de crear falsamente.

Sé amable contigo mismo

Aquí como siempre sería cuestión de hacerlo sin afán,de castigar ni de criticar.Confío en mis hermanos-Un curso de milagros

Quizá restrinja o ponga límites al comportamiento de alguien porque el no hacerlo no sería útil ni amoroso, así como no lo es dejar que una criatura se atraviese la calle solo.

Simplemente no es útil.Se le pone un límite y se le dice: «No te atravieses sin tomarme de la mano»;«no toques una estufa caliente»; o «este cuchillo no es un juguete».

A los niños, les ponemos límites,sin pensarlo dos veces. ¿Por qué no lo haríamos con niños adultos que,al igual que los chiquillos, no tienen la capacidad de contenerse.

Es cuestión, repito,de que lo hagamos con amor, cuidado y bondad, con la motivación de ser útiles, no de castigar.

Confiamos en que mediante nuestra indefensión, nuestro amor y nuestra bondad,eso ayudará a reforzar en alguien su creencia de que tiene una mente correcta.

En eso confiamos. Confiamos en que todos tenemos en la mente el mismo poder de decisión para elegir la mente correcta en lugar de la mente errónea, de elegir al Maestro de paz y perdón, en vez del maestro de conflicto, culpa y miedo.

Confío en mis hermanos-Un curso de milagros
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Confío en que “elegirás de nuevo”

Muy a menudo, al poner límite a la capacidad de alguien de crear falsamente, en realidad le estamos diciendo:«Voy a impedir que te lastimes porque te quiero y me importas.

No lo hago por estar enojado ni por juzgar tu conducta o juzgarte a ti por la conducta,sino porque te quiero y me importas.

El que me importes y mi bondad para contigo,te recordarán que tienes una mente correcta, y “algún día” —como dice el Libro de ejercicios—“tal vez hoy, tal vez mañana”, quizá dentro de cinco segundos o de cinco años,elegirás esa mente correcta.En eso confío».

Demuéstrame que tengo una mente correcta

Con la ayuda de este Curso podemos reconocer que,hagamos lo que hagamos —piensen en el mayor pecador del mundo, en el mayor pecador de su mundo personal—, podemos reconocer que todo eso no proviene del mal.

Nadie es la morada del mal, de las tinieblas y del pecado; que en todos nosotros mora esa luz, esa paz y esa dicha de la mente correcta.

Tras todas las expresiones de ofensa y dolor,infligidas sobre uno mismo o sobre otros, está esa ferviente petición de ayuda que dice:«Por favor demuéstrame mediante tu ausencia de juicios y tu bondad que tengo una mente correcta.No refuerces mi ego.

Más bien refuerza mi deseo de retornar a casa». Eso quiere decir Jesús cuando nos pide que confiemos en nuestros hermanos, que son uno con nosotros.

Todos compartimos el mismo ego,de la mentalidad errónea, nacido con miedo y sostenido por el miedo, la misma corrección bondadosa de la mentalidad correcta,y el mismo poder de elegir correctamente.

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