Cómo ir más allá del ego-DÉCIMO CUARTA PARTE

Cómo ir más allá del ego-DÉCIMO CUARTA PARTE.En su libro «El espectro de la Conciencia»,Wilber ha distinguido tres niveles de conciencia principales, a saber: el ego, el nivel existencial y el de la Mente o pura conciencia no dualista.

Cómo ir más allá del ego-DÉCIMO CUARTA PARTE
Cómo ir más allá del ego-DÉCIMO CUARTA PARTE

El nivel del ego se refiere a los roles,a las imágenes de sí mismo y a los aspectos analíticos de nuestra mente con que habitualmente nos identificamos.

Por otra parte, el nivel existencial concierne a nuestro sentido básico de la existencia, al significado de la vida, al enfrentamiento a la soledad y a la muerte y la experiencia central de ser-en-el-mundo.

Juntos, estos dos niveles constituyen nuestra identidad en tanto que individuos separados y existentes de suyo, y son los niveles de que se ocupan la mayor parte de las terapias occidentales.

Suponiendo que, en virtud de su existencia misma, la gente está condenada a vivir su vida individualmente, aislada y alienada, separada inherente y permanentemente del resto del universo.

Son técnicas que se proponen el reforzamiento del ego.

Más allá del nivel del ego y del nivel existencial está el de la «Mente», en el cual el individuo, varón o mujer, se vivencia como conciencia pura.

Pues ha abandonado toda identificación exclusiva y excluyente y al trascender la dicotomía yo/no yo ha alcanzado la sensación de unidad con el cosmos.

Distintas técnicas terapéuticas

Desde esta perspectiva se ven los otros niveles como ilusiones de identificación y se les concede menos importancia.»

Este proceso de nueva evaluación del propio estado de conciencia a partir de un estado nuevo se llama subracionamiento.”

Cada técnica terapéutica puede hacer su aporte a la salud y al bienestar a su manera y en su propio nivel. Lo que es apropiado en un estadio o en una situación puede no serlo en otro.

Las diferentes técnicas se dirigen, simplemente, a diferentes niveles y dimensiones de la conciencia y del crecimiento.

El enfoque transpersonal reconoce las potencialidades de todos los niveles y hace el mejor uso posible de todas las contribuciones, para intervenir en el nivel adecuado.

El psicoanálisis


Lo que sigue es un intento de comparar el punto de vista transpersonal con las principales tradiciones occidentales: psicoanálisis,psicología analítica, conductismo, psicología humanística y psicología existencial.

El psicoanálisis clásico El psicoanálisis supone que los seres humanos están incesantemente  prisioneros de conflictos mentales que se pueden reducir sin resolverlos jamás del todo .

Por ende, el individuo debe estar constantemente en guardia contra estos conflictos y mantenerlos bajo control.

Se considera que un yo fuerte —el factor mediador entre un ello irracional y un superyó excesivamente controlador— es el sello distintivo de la salud, definida negativamente como ausencia de patología.

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Esta posición contrasta notablemente con la perspectiva transaccional, en la que se considera al ego como un producto ilusorio de la deformación perceptiva y de la identificación.

No se rechaza la premisa de que un ego fuerte y sano pueda ser una ventaja para hacer frente a las exigencias de la vida, ni siquiera que pueda ser un requisito necesario para un trabajo más avanzado

Pero el concepto transpersonal de la salud va más allá de la creencia de que el desarrollo del ego constituye el punto más alto de la salud mental.

Trascender el ego

Así pues, si bien es posible que los conflictos del ego sean efectivamente imposibles de resolver, se pueden trascender por la vía de una expansión de la identidad que supera el ego para llegar a la percepción misma.

Así como desde una perspectiva psicoanalítica se reconoce en el superyó una entidad intrapsíquica con la cual el individuo puede identificarse, pero no necesariamente lo hace, desde un punto de vista transpersonal se ve al ego de una manera similar.

Desidentificarse del ego

Un cambio tal de identidad tiene como efecto reducir en gran medida el poder de las exigencias del ego, que ahora pueden ser consideradas con mayor desapego.

En última instancia, se puede considerar que desidentificarse del ego y reconocer la propia naturaleza son equivalentes a la liberación o al despertar.

La psicología analítica  

La psicología profunda de Carl Jung, llamada también psicología analítica, es la que más se ha ocupado de los niveles transpersonales de la experiencia.

La exploración en profundidad de la psique en la obra junguiana se extiende más allá de ambos niveles, el del ego y el existencial, para ocuparse de los arquetipos y del inconsciente colectivo.

El propio Jung fue el primer psicoterapeuta occidental que afirmó la importancia de la vivencia transpersonal para la salud mental.

Escribió que el impulso principal de su trabajo no estaba dedicado al tratamiento de la neurosis, sino a un acercamiento a lo numinoso es la verdadera terapia .

Cuando se llega a la vivencia numinosa, se ve uno liberado de la maldición de la patología».  

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  La psicología profunda reconoce que la psique lleva dentro de sí la capacidad de autocuración y de autorrealización.

La obra junguiana no deja de centrarse principalmente en los contenidos de la conciencia, más que en la conciencia misma, como contexto de toda experiencia.

La imaginación

Así, la conciencia se vivencia únicamente en relación con sus objetos; se sigue en un nivel dualista, sin abarcar la trascendencia potencial del dualismo sujeto-objeto.

La psicología analítica valora la dimensión mítica de la experiencia, la imaginería onírica y la imaginación activa como poderosos agentes terapéuticos.

Sin embargo, se detiene bruscamente ante la valoración de la percepción directa y sin imágenes que se alcanza con la práctica de algunas disciplinas meditativas.

E l conductismo

La característica definitoria del conductismo es su insistencia en la mensurabilidad y la verificación del comportamiento y el cambio de comportamiento.

A partir de un cuidadoso y metódicocrecimiento de base empírica, ha concretado técnicas sumamente efectivas para el tratamiento de problemas de conductabien delimitados.

Se ha de reconocer que la modificacióndel comportamiento es la única, entre literalmente centenares deformas de terapia, que ha demostrado claramente su eficacia.

Sin embargo, es posible que su fuerza y su debilidad coincidan.

La rígida exigencia de la medición del comportamiento observable ha tendido a excluir la consideración de la experiencia subjetiva,pasando por alto dimensiones tales como la conciencia , incluso los pensamientos y sentimientos.

El conductismo permanece, así pues, incapacitado para abarcar algunosde los aspectos más importantes de la condición humana, ypoco tiene que decir en cuanto al nivel óptimo de salud y bienestar.

Se ha limitado, en buena parte, al tratamiento de estados patológicos con características de conducta manifiestas y claramente definidas.

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Sin embargo, en el momento actual empieza a advertirse un cambio im portante.

Se investiga cada vez más el conocimiento y la mediación cognoscitiva de las manifestaciones de conducta, con el resultado de que se va perfilando el campo de la modificación cognoscitiva del comportamiento.

Se insiste cada vez más en el autocontrol y se ha propuesto la eficacia del sí mismo como un mediador importante en el cambio terapéutico.

Muchas técnicas transpersonales son fáciles de entender desde un marco de referencia de modificación del comportamiento.

La psicoterapia humanista

La psicoterapia humanista   A primera vista, las distinciones entre la psicoterapia humanista y la transpersonal son menos aparentes.

Ambas tendencias son m odelos orientados hacia el crecimiento, que se interesan tan to por la salud como por las manifestaciones patológicas, y ambos son holistas, es decir que intentan trabajar con la totalidad de la persona.

Sin embargo, los conceptos centrales de la salud difieren.

Desde un punto de vista humanista, el individuo sano es autorrealizador y la terapia humanista se dirige en forma predominante a los niveles del ego y existencial.

Se consideran básicas la evolución de la personalidad y la obtención de los objetivos del ego.

Pero mientras que desde un punto de vista transpersonal a estas metas se les concede menos importancia e incluso es posible que se las considere como obstáculos a la realización transpersonal.

Aquí se pone en su perspectiva adecuada la capacidad humana para la autotrascendencia, más allá de la autorrealización.   El existencialismo 

El existencialismo 

El enfoque existencial coincide con el transpersonal y con el humanista en la preocupación por la búsqueda del significado y del propósito.

En la confrontación con la soledad y la muerte, la necesidad de opción y de responsabilidad y las exigencias de autenticidad.

Participa de la opinión de que con nuestras creenciascream os nuestra realidad. La libertad, por ejemplo, se vuelve real cuando creemos en ella.

Tenemos que saber que podemostenerla antes de que podamos comenzar a ejercitarla. Lo mismocabe decir del am or y de otros valores que, por elección nuestra,pueden volverse reales para nosotros.

Sólo el amor es real

Si no creemos en la realidad del amor, es improbable que lo experimentemos. 

Al enfrentarnos a estas cuestiones podemos encararlas desde una perspectiva existencial.

Además podemos pasar detrás de la máscara de nuestra individualidad alienada y separada para vivenciar la unidad y la interconexión subyacentes en toda vida.

La experiencia de la libertad, y la experiencia desnuda del ser-en-el-mundo , pueden abrir el camino hacia la transformación personal que conduce a la trascendencia.

Es posible que el existencialista quede encerrado en su identidad aparte, definida por el ego.

Puede que no llegue a dar el salto que, trascendiendo el conocimiento dualista, le lleve al conocimiento intuitivo directo y a la expansión de la conciencia .

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En el existencialismo vemos un reflejo de la «primera noble verdad» del budism o, a saber, que toda vida está teñida de sufrimiento. 

Atrapado en una situación sin salida, el individuo se esfuerza continuamente por afrontar y reconciliar las manifiestas inevitabilidades de la vida.

Lo que descubrió Buda

Sin embargo, el Buda fue más allá y señaló el modo de salir de este dilema en las tres verdades restantes,en las que señaló que:— La causa de todo sufrimiento es el apego.— El alivio del sufrimiento proviene del cese del apego.—

El cese del apego se obtiene siguiendo el óctuple sendero, una prescripción para la vida ética y el trabajo mental que apunta a alcanzar la iluminación plena.

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