Clase 9 de Un curso de milagros-LA ENFERMEDAD

Clase 9 de Un curso de milagros-LA ENFERMEDAD.La enfermedad sirve al propósito del ego de dirigir nuestra atención hacia el efecto,el cuerpo,y no hacia la causa ,la mente.

Clase 9 de Un curso de milagros-LA ENFERMEDAD
Clase 9 de Un curso de milagros-LA ENFERMEDAD

La enfermedad es un conflicto en la mente que se desplaza sobre el cuepo.
La enfermedad es la culpa proyectada sobre el cuerpo.El conflicto en nuestra mente es entre el ego y Dios.



Inconscientemente cuando enfermamos,estamos intentando castigarnos a nosotros mismos antes que permitir que Dios nos castigue.

Clase 9 de Un curso de milagros-LA ENFERMEDAD
Clase 9 de Un curso de milagros-LA ENFERMEDAD



El ego cree que castigándose a si mismo,mitigara el castigo de Dios.
Luego,trata de proyectar la responsabilidad de nuestro sufrimiento,por estar enfermos sobre otras personas.

La enfermedad es una decisión



Un curso de milagros dice que la enfermedad es «una decisión»,por lo tanto es intencional.
Refuerza la creencia en la separación,la cuál hizo que surgiera la culpa,que sirve de fundamento a la decisión de enfermarnos.

El síntoma de la enfermedad,refleja el tipo específico de falta de perdón que yace sepultado en la mente del ego.
Toda enfermedad es un signo de que la mente está dividida.

Lo que creemos

Creemos que el cuerpo es autónomo,y vulnerable a fuerzas fuera de sí mismo,y capaz de ser sanado por otra fuerzas externas

«La enfermedad es una defensa contra la verdad,quiere decir que,a medida que avanzamos en nuestro camino espiritual,y vamos recordando nuestro verdadero Hogar,el ego atacará esta verdad reforzando nuestra identidad física….enfermándonos.

Si sentimos dolor hacemos el cuerpo real,y así el ego se pone a salvo del ataque de la verdad.

Es necesario en algún punto del camino reconocer la inutilidad de todas las estructuras humanas para lograr los objetivos del Curso. Paradójicamente, muchos místicos han escrito sobre experiencias que en última instancia son inefables.

Clase 9 de Un curso de milagros-LA ENFERMEDAD
Clase 9 de Un curso de milagros-LA ENFERMEDAD

No existe un sistema conceptual/lingüístico que pueda expresar adecuadamente lo que está más allá de toda dicotomía sujeto-objeto: la inmediatez de la unicidad pura; “una unicidad unida cuál una sola” (T.25.I.7: 1). “La unidad es simplemente la idea de que Dios es. Y en Su Ser, Él abarca todas las cosas.

Tiene que haber otra manera

Ninguna mente contiene nada que no sea Él. Decimos «Dios es«, y luego guardamos silencio, pues en ese conocimiento las palabras carecen de sentido.” (W .pI.169.5: 1,2,3,4). Si bien estas declaraciones son de profundo interés metafísico, el lector no se ha conectado con su «contenido» si no resuenan con un estado interno, por muy débil que sea.

Recuerde que el Curso se produjo en respuesta a la solicitud de dos personas para encontrar una manera de relacionarse con personas que iba más allá de la hostilidad y la división. No llegó como un tratado teológico, metafísico, aunque su discurso está en un nivel intelectual sofisticado.

Sin embargo, la implicación inequívoca de gran parte de lo que se dice en el Curso es que el razonamiento discursivo es una defensa contra la verdad y, por lo tanto, puede ser una interferencia.

Esto, a pesar de que el Curso está repleto de «argumentos» convincentes, y uno podría objetar justificadamente que esta respuesta ha hecho lo mismo. Debemos usar sus palabras y lógica, en un espíritu de humildad, para ir más allá de las palabras y la lógica.

Síntomas corporales

De manera similar, Jesús dice del tiempo: “Debe señalarse, no obstante, que, en última instancia, no puede haber transigencia alguna entre lo que lo es todo y lo que no es nada. El tiempo es esencialmente un recurso por medio del cual se puede abandonar toda idea de transigencia al respecto.

Este proceso parece ser gradual debido únicamente a que el tiempo en sí comprende intervalos que no existen.” (T.2.VII.5: 10,11,12).

Desde la perspectiva del Curso, la mejora de los síntomas corporales es siempre el resultado de la propia decisión de la mente de provocar un cambio físico en su forma corporal proyectada (M.5.II.2). Dios, el Espíritu Santo y Jesús no tienen nada que ver con la recuperación física.

Y ninguna otra mente produce el cambio – es sólo siempre el resultado de la voluntad de la propia mente del paciente.

Los trucos del ego

Si, como parte del diseño de la investigación, la información sobre quién está orando por quién se transmite a los pacientes es irrelevante, ya que las mentes están unidas y es sólo en este nivel donde se produce cualquier tipo de comunicación.

Y en cuanto a si estos hallazgos son un truco del ego o el resultado de la liberación de la culpa por parte de una mentalidad correcta a través de una experiencia de unión, realmente depende de la mente de cada paciente individual – cualquiera de las dos vías para la liberación de los síntomas corporales es posible.

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