Clase 4 de Un curso de milagros

  • silvina 

Clase 4 de Un curso de milagros.ATAQUE/DEFENSA
Una vez que creo que soy culpable y proyecto mi culpa hacia otro y ataco,creeré que mi culpa merece castigo.

Clase 4 de Un curso de milagros
Clase 4 de Un curso de milagros

Como he atacado,creo que merezco que me ataquen debido a mi culpa.Como creo que me van a atacar,creo que debo defenderme.Como niego mi culpa siento que el ataque que viene contra mi está injustificado,o sea que es injusto.

Tengo que defenderme.
Mientras más grande sea mi necesidad de defenderme,más estoy reforzando el hecho de que soy culpable.
Las defensas dan lugar a lo que quieren defender.

Me defiendo porque tengo miedo

Todas las defensas nos defienden contra nuestro miedo.Clase 4 de Un curso de milagros.
Si tengo miedo,me defenderé.


Si  tengo miedo,es porque me siento culpable.
Lo que ocurre en realidad es que mis defensas refuerzan el miedo

Más me defiendo,más me doy cuenta de que soy un ego,pecaminoso,culpable y miedoso.

Me he olvidado de Quién Soy

NO NECESITO DEFENSAS.EN MI INDEFENSIÓN RADICA MI SEGURIDAD.
Tengo miedo porque he olvidado Quién soy.El ego siempre nos dirá «ataca»,»defiéndete».
¡Mira lo que te hizo!¡Está bien que estés enojado!¡Con lo que te ha hecho,como para no estarlo!

Clase 4 de Un curso de milagros
Clase 4 de Un curso de milagros

Todos necesitamos un «chivo expiatorio»,algo o a alguien en quien depositar nuestra culpa.

En la sección «La expiación como defensa» (T.2.II) Jesús cita este pasaje bíblico, reinterpretándolo a la luz del importante principio de indefensión que enseña el Curso. Aquí, manso se entiende como indefenso.

El Curso nos dice que todas las defensas están formadas por el ego para defenderse de la verdad de quienes somos (T.22.V.2: 1, 2): el Hijo único de Dios. Siendo espíritu como Dios lo creó, el Hijo no necesita defensa, no le falta nada y es invulnerable al ataque, lo cual es Su fortaleza.

No necesito defensas

Como Jesús nos dice en el texto: “Lo que simplemente «es» no necesita defensa ni ofrece ninguna…Tú [Hijo de Dios] eres el fuerte en este aparente conflicto y no necesitas ninguna defensa.” (T.22.V.1 : 7, 10, 11). Es en este sentido que somos indefensos (mansos), fuertes y más allá del ataque.

Clase 4 de Un curso de milagros

Sin embargo, cuando nos identificamos con el ego como cuerpos, en lugar de con nuestra verdad como espíritu, también nos identificamos con el mundo.

Nos vemos como parte de él, lo hacemos real y nos percibimos como vulnerables al ciclo de ataque/defensa que es el modus operandi del mundo. Lo que era invulnerable ahora es vulnerable y requiere defensa.

Las defensas no funcionan

Pero debido a que la identidad del ego no es verdadera, sus defensas no funcionan para protegerlo, y por lo tanto es débil.Sintiéndose débil, el ego lucha para construir mejores defensas, que aún no funcionan, y el ciclo continúa y continúa, hasta que finalmente admitiendo que esto realmente no funciona, le pedimos al Espíritu Santo otra manera.

La otra manera es el plan de Expiación del Espíritu Santo, por el cual cada vez que se toma la decisión de aceptar recordar Quiénes somos verdaderamente, esta verdadera identidad se fortalece, mientras que la identidad con el ego y el mundo disminuye.

Así el mundo es «vencido», que es otra manera de decir que «heredamos la tierra». «Clase 4 de Un curso de milagros.

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