Clase 26 de Un curso de milagros

Clase 26 de Un curso de milagros-¿Qué es la salvación?La salvación es la correccción ,o el «des-hacer»de la crencia equivocada en la separación.Es decir no nos salvamos del pecado en sí,sino de «nuestra creencia en él».

Clase 26 de Un curso de milagros
Clase 26 de Un curso de milagros

El Curso habla en todo momento de la voluntad. Afirma que la voluntad no está involucrada en la percepción; que he aprisionado mi voluntad ; y que si no tuviera una mente dividida, reconocería que ejercer la voluntad es la salvación. ¿Qué es la voluntad tal como está relacionada en el Curso, y qué propósito, si lo hay, sirve en el sueño?

Cuando el Curso habla de "voluntad", siempre se refiere a la Voluntad de Dios; “La Voluntad de Dios es lo único que existe.” Está hablando sobre el nivel de la Mente donde nuestra voluntad es una con la de Dios, donde la verdad es verdadera y todo lo demás es falso . Este es un ejemplo del no-dualismo del Curso; no puede haber una voluntad aparte de la de Dios, Su Voluntad es nuestra salvación, nuestra verdadera voluntad es una con la suya. Estamos "dispuestos", es decir, ejerciendo el poder de nuestra voluntad, sólo cuando elegimos aceptar la verdad acerca de nosotros mismos, y esta es nuestra salvación.
Clase 26 de Un curso de milagros-¿Qué es la salvación?
Clase 26 de Un curso de milagros-¿Qué es la salvación?

El Curso distingue entre disposición y querer. Cuando elegimos hacer que el pecado sea real, creer la mentira del ego sobre quiénes somos en el sueño, estamos «queriendo» hacer una alternativa ilusoria a la Voluntad de Dios y defender este yo inventado. Este es el aprisionamiento de nuestra verdadera voluntad; así es como la negamos, y este es el origen de la percepción — vemos lo que queremos ver.

Clase 26 de Un curso de milagros
Clase 26 de Un curso de milagros

El libro de ejercicios dice que “De mí depende la salvación del mundo.” .Pero la salvación del mundo no se refiere a hacer nada en el mundo ni a tener un efecto en nada externo, incluidos los demás, en el mundo. La salvación del mundo depende de que yo retire las proyecciones de culpa que he puesto sobre el mundo, y luego libere esos juicios de mí mismo también – – el mismo proceso que acabamos de leer en el anexo de Psicoterapia. Al final, al no tener otro propósito, el mundo externo desaparecerá, al igual que la culpa que hemos proyectado sobre él desaparece a la luz del perdón. En otras palabras, «no existe ningún mundo» al que salvar.

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