Anhelo de libertad-Tercera parte

Anhelo de libertad-Tercera parte.En realidad, es muy fácil darse cuenta de que no eres los objetos que miras.Es el caso típico de la relación sujeto/objeto.Tú eres el sujeto que está mirando los objetos.

De modo que no hace falta que repasemos uno tras otro cada uno de los innumerables objetos del universo,para concluir que no eres ninguno de esos objetos.Si eres “el que está mirando algo“,entonces tú no eres “ese algo” que miras.

De modo que inmediatamente y de manera vívidamente sentida sabes instantáneamente y de una vez todo lo que no eres.

No eres nada del mundo externo.

Tú eres el que está ahí dentro, mirando hacia afuera a ese mundo externo.No eres nada de lo externo,pero ¿quién eres? y ¿dónde estás, dado que no estás fuera con todas las demás cosas externas?.

Ante esta cuestión, basta simplemente con que prestes atención y te darás cuenta enseguida de que aún cuando desaparecieran todos los objetos externos seguirías estando ahí dentro aunque entonces estarías experimentando sentimientos y emociones.

Anhelo de libertad-Tercera parte

Imagina cuánto miedo podrías sentir en ese caso también. Podrías seguir sintiendo otras cosas como frustración e incluso enfado,pero ¿quién estaría sintiendo todas esas cosas?

Una vez más, podría responder, yo,y ciertamente esa es la respuesta correcta.Es el mismo yo el que experimenta tanto el mundo externo como los sentimientos internos.

Anhelo de libertad-Tercera parte
Anhelo de libertad-Tercera parte

Imagina que estás observando un perro jugar al aire libre,de repente escuchas un ruido justo detrás de ti.Es un sonido sibilante como el de una serpiente de cascabel.

¿SeguirIás mirando al perro con la misma intensidad de enfoque?¡por supuesto que no!!!, sentirías un miedo tremendo por dentro.

Aunque el perro siguiera jugando delante de ti estarías completamente preocupado y absorto en tu experiencia de temor.

Así pues, es evidente que tus emociones pueden atrapar toda tu atención en un simple instante pero..

¿ Quién siente el miedo?

¿No es acaso el mismo tú que estaba observando al perro?

¿Quién es el que siente amor cuando tú sientes amo?

¿Recuerdas haber sentido en alguna ocasión tanto amor que te ha costado mantener los ojos abiertos mirando algo concreto?.

Puedes quedarte tan absorto percibiendo hermosos sentimientos internos,o pavorosos temores internos,que puede resultar de difícil concentrarte en los objetos externos.

Los objetos internos y externos compiten por tu atención.Tú estás allí dentro teniendo experiencias internas o bien externas.

Pero,¿quién eres tú?

No es cierto que en momentos en los que no tienes experiencias emocionales y entonces sientes quietud invernal, en esos momentos tú sigues estando ahí,pero de lo que eres consciente en esos instantes es de un silencio lleno de paz.

Llega un momento en el que comenzarás a darte cuenta de que tanto el mundo externo como el flujo de emociones internas consisten en cosas que vienen y van mientras que tú, el Ser que experimenta todas esas cosas permanece ahí dentro.

Y permanentemente consciente de cualquier cosa que suceda en ti ,ya sea externa o interna.

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