Al rescate de tu Niño/a Interior-Tercera parte

Al rescate de tu Niño/a Interior-Tercera parte.Hablaremos de los distintos tipos de heridas.Ellas son: rechazo, abandono, humillación, traición e injusticia.

Características de la personalidad herida

La personalidad herida tiene un problema: es paranoica y está a la defensiva todo el tiempo. Siempre está interpretando los actos y los pensamientos de las personas, y desde el parámetro de: seguro me va a lastimar, a mentir o traicionar.

Se queda atrapada en la relación con los padres, abuelos, hermanos y personas significativas que nos lastimaron,activando las reacciones de defensa y sintiendo el mismo dolor de ayer.

Al rescate de tu Niño/a Interior-Tercera parte
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Nuestra personalidad es importante, sin ella no podemos expresar lo que somos. Cuando está herida, es como si anduviéramos en un
auto sin una llanta, sin puertas y con los cristales rotos.

Esa personalidad no nos permite avanzar, está lastimada y además sus cristales quebrados no nos permiten ver las cosas como son. Siempre nos hacen ver una grieta donde no la hay.

El miedo a ser lastimados


Los momentos en los que nos subimos a este auto imaginario casi siempre son con las personas que más miedo tenemos de que nos lastimen, entonces nos sentimos más necesitados y su amor, aceptación y valoración nos recuerdan a nuestros padres, a nuestra infancia.

Cuando el cuerpo emocional está más involucrado, la personalidad herida tiene más peso, y no permite darnos cuenta de que vemos la realidad distorsionada.

La función de esa personalidad herida es protegernos del dolor primario. Se construye como un mecanismo de defensa, pero como es gobernada por el niño interno y no hemos sanado esa herida, termina reproduciendo el mismo dolor con sus defensas.

Aprender a sanar las heridas es aprender a expresar el verdadero yo. Esa mejor parte de ti, que cuando se expresa te hace auténtico y libre, que a veces está tan oculta en la rígida personalidad herida que no encontramos y necesitamos profundamente.

La herida del rechazo

La herida primaria de rechazo se inicia en el vientre materno y los primeros años de vida,comienza con ese sentimiento de hostilidad y rechazo. Un bebé que nace en un ambiente triste o caótico, lo siente y lo respira.

Cuando sentimos que algo nos molesta y hace sentir incómodos, la reacción inmediata es rechazarlo.Ésa es la reacción del niño que percibe un entorno no amoroso y confortable.

Cuando nacemos a este mundo, somos tan vulnerables y receptivos que es imposible no sentir cierta hostilidad en todo lo nuevo del entorno, desde la respiración hasta cómo nos adaptamos a la nueva vida fuera del vientre de mamá.

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Sentirse a salvo

Este cambio es un proceso de crisis, pero el vínculo y el afecto de la madre nos hace sentir que todo está bien en esa nueva realidad. La madre nos introduce al mundo y, con su presencia y protección, nos dice “no hay nada que temer, yo estoy contigo”.

Muchos niños que vivieron procesos difíciles en el vientre de mamá –no ser deseados, muertes de personas significativas para la madre, enfermedades de ella, conflictos en el entorno,etcétera–, reciben todo eso como falta de aceptación.

Y cuando nacen presentan enfermedades, problemas respiratorios —asma— problemas en la piel —alergias—, lloran mucho porque no se adaptan. Todas son formas de manifestar el rechazo a la vida que se empieza a desarrollar.

Todos podemos sentir rechazo por una realidad y después cambiarla hasta reconciliarnos con ella. El problema es cuando los guías primordiales, que son los padres, no ayudan a reconciliarse con el entorno.

Esto se convierte en una personalidad que expresa rechazo a todo.

El rechazo se percibe del progenitor del mismo sexo. El padre del mismo sexo nos enseña cómo ser hombre o mujer. A partir de su ejemplo y de su modo de vivir entendemos cómo es el género que nos tocó.

Cuando un padre o una madre tienen la herida de rechazo, suelen ser padres instalados en su propio mundo, ausentes o aislados, expresan un rechazo en su forma de verse como hombre o mujer, tienen poca capacidad para manifestarse con poder en lo que hacen.

Ese rechazo de ellos como capaces y poderosos, hace que el hijo, de manera inconsciente, se alíe con ellos o los rechace completamente y,con esto, reproduce una forma de rechazo a lo que soy o a lo que ellos son.

Cuando nacemos en una familia donde ambos padres, o alguno de ellos, o todo el sistema es de rechazo.

Hay dos características:

1) son padres ausentes,ensimismados en su propio mundo,

o 2) sobreprotectores, otra de las maneras de transmitir rechazo al entorno.


Un padre sobreprotector desarrolla y enseña a su hijo una forma de miedo,ya que será incapaz de desarrollar sus propias fuerzas para salir al mundo.


Esas fuerzas no se desarrollan porque el padre o la madre las crea para ellos.Una madre o un padre sobreprotector encubre algo.

Todo lo disminuido o aumentado tiene un trasfondo, damos de más por alguna razón compensatoria.

¿Cómo se manifiesta la herida del rechazo?

Experimentamos miedo al mundo, a ser rechazados. Nos sentimos incapaces de enfrentar la vida. Ese sentimiento se convierte en odio a nuestra persona y al entorno, por lo que eligimos rechazar antes de ser rechazados;nos alejamos de las personas.

Este rechazo a los demás y el miedo al contacto puede verse en personalidades solitarias, que adquieren valor por medio de lo que hacen, son perfeccionistas en sus asuntos y les cuesta trabajo aterrizarlos.

El miedo al contacto y la hostilidad que sintieron desde chiquitos conforma una personalidad ausente de muchas maneras, hundidas en el mundo intelectual, la música, las drogas, el alcohol, la creatividad, el arte, o el trabajo.

Al rescate de tu Niño/a Interior-Tercera parte
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La elección de este niño fue evadirse para encubrir la falta de contacto primordial con sus padres y el entorno. Ese miedo se convertirá también en odio, que le da más fuerza.

Es un modo de encubrir su miedo. Otras veces,en vez de miedo, prevalece la tristeza. Son personas con tendencia a deprimirse y a querer huir de este mundo por medio del suicidio.

No tengo derecho a existir

Creen firmemente que no tienen derecho a existir, que no pueden enfrentarse al mundo con sus propios recursos porque carecen de valor.
Tienen un mundo interno muy grande, suelen pasar mucho tiempo en sus propios diálogos mentales.

Si es constructivo, puede ser una persona con una vida interna rica; pero si es destructivo, se acosará por lo que no puede o no es, o por miedo de enfrentar la vida.


Es inteligente, profundo, racional. Podría ser un gran científico, músico,escritor o dedicarse a cualquier actividad que requiera un mundo interno rico, un trabajo en soledad, de introspección y de ir profundamente al fondo de sí.

La anulación de su persona, la sensación de no ser querido, el miedo al contacto, la autopersecución y la propia descalificación, son sus principales venenos a nivel mental.

Tendrá ciertos hábitos que le impedirán a veces completar las tareas pendientes.

En esta herida, un proceso de sanación es completar las tareas de desarrollo.Ser reconocidos por lo que somos más allá de lo que hacemos. Ser tocados y nutridos. Aceptarnos y sentir que estamos bien como somos, que la vida también está bien.

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